Más allá de la publicidad en medios impresos o en televisión, la industria farmacéutica tiene todo un terreno por explorar en el sector digital. Es hora de ponerse al día con las herramientas y metodologías que ya funcionan en otros entornos.

La clave: responder a las búsquedas de los Buyer Personas

La necesidad de contenido de calidad existe, como se refleja en la alta cantidad de búsquedas en Internet sobre cuestiones de salud. Por esta razón es necesario trabajar para que nos encuentren. Eso sí, hay que hacerlo huyendo de la sobreexposición que supone el uso de formatos invasivos y repetitivos que solo interrumpen la navegación de forma molesta. La clave está en dirigirse de forma personalizada al cliente final y también a los médicos prescriptores, y hacerlo con contenido diferenciado.

Las personas que buscan un medicamento para solucionar un problema deben encontrar nuestra marca justo en el momento en que necesitan un remedio. Para ello, hay que pensar en posicionar orgánicamente y en atraer a un público lo más definido posible.

Contenido educativo, útil y de valor

Lo que propone al usuario un proceso de Inbound Marketing son soluciones a un problema, así como información útil y práctica. Todo, pensado para ayudarle a tomar su decisión de compra con confianza. Además, en el sector farmacéutico, es importante humanizar los contenidos y empatizar con nuestros visitantes. Estos objetivos se pueden lograr con eficacia a través de una estrategia de contenidos que pone en el centro al cliente.

Adaptar los contenidos a cada etapa del Buyer’s Journey

Ya sea en la fase de investigación, en la de consideración o en la de decisión, la meta es aportar la información precisa en el momento justo. El concepto esencial es que las tareas de atraer, convertir y cerrar la venta precisan de contenidos orientados.

Personalización máxima de los mensajes

De esta manera conseguiremos llamar la atención de los contactos que tenemos en la base de datos, proporcionándoles información útil y valiosa. Hecho esto, comenzaremos a crear una relación con esos prospectos, de tú a tú, regular, constante y por diversos canales, personalizando cada envío de correo, ofreciendo ofertas, sesiones informativas, grupos de apoyo, etc. 

Todo, dirigido a que nuestros posibles clientes sientan que forman parte de una comunidad de personas con sus mismas preocupaciones. Además, con esto estaremos potenciando la recomendación, algo de enorme valor para cualquier negocio. 

Es decir, el Inbound Marketing permite segmentar al máximo la comunicación y ofrecer contenido muy específico a públicos muy reducidos pero con gran interés por lo que ofrecemos.

Contenido especializado para médicos y profesionales sanitarios

Los médicos quieren tomar las mejores decisiones y con la mayor seguridad posible, para ofrecer la solución más adecuada a sus pacientes. El contenido que deben recibir es distinto al de estos, pero también tiene que ir en la línea de la educación sobre los beneficios de nuestra marca. Hay que tener en cuenta que muchos médicos jóvenes se manejan muy bien en entornos digitales, por lo que posicionarnos como fuente de información rigurosa será un punto a nuestro favor.

Medir y analizar el ROI

Una de las grandes ventajas del Inbound Marketing es que se puede hacer seguimiento de cada acción y medir cada resultado. En este contexto cobran protagonismo KPI como las visitas a la web, la tasa de conversión, los nuevos contactos en la base de datos, las interacciones, la descarga de contenido, las visitas al blog, etc. Todo ello nos señalará si el contenido que ofrecemos conecta con nuestro público, al que queremos fidelizar y no que solo hagan una compra puntual.

Impactar a los Buyer Personas aprovechando al máximo la inversión y, además, mejorar la imagen de marca son solo algunos de los múltiples beneficios que una estrategia de Inbound Marketing puede ofrecer a las compañías farmacéuticas.

 

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