El ROI (Return On Investment) en marketing es un indicador de medición y de valoración de los resultados económicos generados por distintas acciones. Es decir, con el ROI medimos el rendimiento de cada presupuesto invertido en la realización de cada acción. O, lo que es lo mismo, cuánto beneficio hemos generado por cada inversión en marketing. 

Conocer la rentabilidad de las acciones de marketing es clave para tomar decisiones sobre las siguientes.

¿Cómo se mide el ROI?

La fórmula para calcular el ROI es sencilla: ROI = (beneficio – inversión) / inversión. El resultado se expresa en un porcentaje. Si es positivo, la acción o el proyecto son rentables.

Hay que tener en cuenta que todas las plataformas que se usan en una estrategia de marketing digital cuentan con herramientas de medición, por lo que el cálculo del ROI es asequible y muy fiable. No sucede lo mismo en el marketing tradicional, en donde la precisión de las mediciones es mucho menor. 

Ventajas de medir el ROI

La medición del ROI en marketing digital es fundamental en cualquier empresa, porque:

  •     Mejora la toma de decisiones. Conocerlo nos facilita la optimización de las acciones y la introducción de cambios en la estrategia, así como la determinación de la rentabilidad de cada acción.
  •     Permite planificar acciones futuras. Al saber qué acción o medio es más rentable, podemos definir la inversión necesaria para futuras campañas, reduciendo también riesgos.
  •     Optimiza el presupuesto. Analizar los resultados y segmentar al detalle permite invertir en los canales que mejor funcionan, ajustando al máximo el presupuesto.

Los informes de ROI son clave para medir la rentabilidad de las acciones. Las herramientas que se pueden emplear para elaborarlos van desde el propio CRM al software de automatización del marketing, Google Analytics o las redes sociales. La clave es diseñar una estructura que nos permita hacer un seguimiento de las oportunidades de venta a lo largo de todas las etapas del recorrido.