¿Qué es el clickbait y para que se usa?

El clickbait es una técnica que busca despertar la curiosidad del usuario a través de titulares chocantes y sensacionalistas para que haga clic en una publicación. El objetivo es generar ingresos publicitarios. 

El contenido que descubre el visitante suele ser de baja calidad o, directamente, no cumplir con las expectativas creadas en el titular. Esto genera rechazo, por lo que la credibilidad del medio y su imagen de marca se ven comprometidas. Además, aunque se obtenga mucho tráfico, será de poca calidad, con una tasa de rebote muy alta y pocas posibilidades de conseguir visitantes recurrentes.

El clickbait es usado en algunos medios generalistas y deportivos para conseguir viralidad en redes sociales y más impresiones en la web. Esto es algo que interesa si se venden espacios a coste por mil impresiones (CPM). Pero, si tenemos en cuenta que Google premia el contenido de calidad, emplear técnicas de clickbait no nos beneficiará, si no todo lo contrario. Además, algunas redes sociales como Facebook ya penalizan este tipo de técnicas.

Cómo atraer visitas sin hacer clickbait

El clickbait cae en el contenido vacío y muchas veces directamente en el engaño. Usa el suspense, la exageración y la emocionalidad para generar atracción. Por tanto, está lejos del buen copywriting, que busca atraer en base a la persuasión.

Pero se pueden conseguir objetivos similares con buenas prácticas: títulos llamativos pero reales (breves, que incluyan números, que planteen preguntas, que utilicen el humor, etc.)  y que se corresponden siempre con un contenido de valor. Trabajar además un enlazado interno de calidad, que aporte veracidad a las informaciones, así como incluir la opción de compartir en redes sociales son buenas opciones para atraer tráfico de una forma ética sin caer en el clickbait.

Algunos ejemplos de clickbait

  • “La foto del estado actual de este famoso te sorprenderá”.
  • “Esto pasó en su primera vez cuando…”
  • “No creerás lo que pasó…”
  • “Nadie imaginó qué sucedería cuando…”