El sector inmobiliario supone el 4,6% del PIB español, lo que lo convierte en una actividad económica de referencia y con un gran peso en la economía. Según previsiones de BBVA, el precio de la vivienda subirá otro 3,5% durante 2017, y Servihabitat de La Caixa prevé que la compraventa supere el medio millón en 2017.

Las buenas previsiones han hecho que incluso gigantes de la tecnología como Google pongan su foco de inversión en el mercado de la vivienda.

Digitalización del sector inmobiliario

Digitalización del sector inmobiliario

El reto que se plantea Google es digitalizar el sector inmobiliario. Tras los años de crisis económica, la vivienda representa una oportunidad de negocio en pleno ciclo de crecimiento, transformación y modernización en lo que lo digital es indispensable.

A través de la Estrategia de Transformación Digital Inmobiliaria de España quieren reconectar el mercado analógico de la vivienda, y dar el salto al digital.

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Actualmente, vivimos en una sociedad-red (término acuñado por el sociólogo Manuel Castells) en la que todo está hiperconectado, y por consiguiente, el mercado inmobiliario también debe adaptarse y ser capaz de conectarse con el público.

Pero no solo debe conectarse la oferta y la demanda, también las viviendas deben estar conectadas con sus ocupantes. La domótica se puede adaptar cada hogar a la persona que lo habita. Por ejemplo, ya es posible predecir cuándo una persona va a tener frío y encender así la calefacción, o saber cuáles son los usos de la estancia y adaptar su consumo energético a cada franja horaria.

Mediante la combinación de tecnología, inteligencia artificial y Big Data, las viviendas que han comenzado la transformación 3.0 son capaces de aprender del comportamiento de sus ocupantes y personalizar su hogar.

El Internet de las cosas es un elemento clave para las ciudades del futuro y el mercado de la vivienda no puede quedarse atrás. La smart city es una apuesta del presente en la que tecnología, innovación, ciudadanía y sosteniblidad van de la mano para conseguir una ciudad más confortable.